Nos recordaba Federico en su Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos que "casi todos los mitos y referencias a la isla Atlántida tienen por base los relatos de Platón en el Timeo y en el Critias, los que a su turno emanan de Egipto. El divino Platón anota concisamente:
En efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad
detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del
exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella
época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la
desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla
era mayor que Libia y Asia juntas y de ella los de entonces podían pasar a las
otras islas y de las islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a
ellas y rodeaba el océano auténtico, puesto que lo que quedaba dentro de la
desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso estrecho. En
realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente podría ser llamada con
absoluta corrección tierra firme. En dicha isla, Atlántida, había surgido una
confederación de reyes grande y maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas
otras islas, así como partes de la tierra firme. En este continente, dominaban
también los pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia. (…) Posteriormente,
tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche
terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y
la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar.


