Inauguramos este blog coral que pretende recoger todo aquello que, sobre el Teatro Hermético de la Memoria, merezca un comentario. Este es un espacio abierto en el que todos, hayáis sido invitados directamente o no, podéis participar, pues de lo que se trata es de tomar el Arte de la escena como una forma de expresión donde lo ilusorio y lo real se complementan para recrear el laboratorio de nuestra alma. Este blog está inspirado en el Teatro de la Memoria de Federico González... (Sigue lectura en nuestra PRESENTACIÓN)

lunes, 23 de febrero de 2026

EN EL TEATRO INICIÁTICO EL ÚNICO QUE NO ACTÚA ES EL ACTOR. Mª. A. Díaz

 

En el teatro iniciático el actor es el único que no actúa. Él lleva a cabo todos los papeles hasta el límite de la representación sin dejar nunca de tener presente a su Sí Mismo. Esa es la razón de que, en el teatro clásico antiguo, es decir en esa gran idea cultural que representan las artes escénicas para la humanidad, los actores llevaran máscaras. Esas máscaras son las que actúan, las que toman el papel e interpretan al personaje, mientras el actor se muestra imperturbable, atento, viendo pasar a los arquetipos, los egos, la escenografía del mundo, de la vida toda. Escribe René Guénon al respecto:

"El actor es un símbolo del 'Sí' (...)  manifestándose mediante una serie indefinida de estados y de modalidades, que pueden ser considerados como otros tantos papeles diferentes; y hay que señalar la importancia que tenía el uso antiguo de la máscara para la perfecta exactitud de este simbolismo. Bajo la máscara, en efecto, el actor permanece él mismo en todos sus papeles, como [el 'Sí' es 'no afectado'] por todas sus manifestaciones; la supresión de la máscara, al contrario, obliga al actor a modificar su propia fisonomía y parece así alterar de alguna manera su identidad esencial".


Cita: René Guénon: El Simbolismo del Teatro. Capítulo XXVIII de Apercepciones sobre la Iniciación.

jueves, 19 de febrero de 2026

EMBLAMÁTICA ALQUÍMICA. SOBRE LA PALMERA PHOENIX. Mª Ángeles Díaz


Escribió Federico en su red social:
"Queridos amigos: "¡Os agradezco la confianza de depositar vuestra amistad en mí, pero viendo el desierto espiritual en que se ha convertido nuestra querida Barcelona me he transformado en una palmera (phoenix [latín] = palmera) que prometo será fuente y alimento para vuestras necesidades". Phoenix de Barcelona Federico González Frías, (fb.6-6-2013)"

¿Y qué nos enseña la emblemática alquímica acerca de la naturaleza de la palmera?: 



Ilustrar una idea mediante una imagen: un animal, una planta, etc., es una cuestión que podemos muy bien situar, como punto de partida, en los jeroglíficos egipcios, y más concretamente en la revelación de su significado a partir de la explicación que de ellos hizo Horapolo del Nilo, el último sacerdote del templo de Isis, que lo dejó escrito en un códice conservado durante siglos en Andros, una pequeña isla de las Cícladas, en el mar Egeo, y hallado por el cartógrafo Cristóforo Buondelmonte quien lo entregó a Marsilio Ficino para su estudio. 

Este hallazgo, apenas señalado, ha sido transcendental para nuestra cultura, dado que fue la base para que el francés Champollión pudiera descifrar la Piedra de Rosetta y con ello los jeroglíficos egipcios, con todo lo que eso conlleva.

Para los hermetistas del Renacimiento el manuscrito de Horapolo dando a conocer lo que los sacerdotes egipcios transmitían con imágenes, fue de una gran trascendencia, puesto que les inspiró una manera de comunicar incluso lo incomunicable, al obtener las claves para la creación de un metalenguaje capaz transcribir las señales del Cosmos entero y aplicarlas a las enseñanzas de la alquimia espiritual.

Andrea Alciato (1492-1550) y Michael Maier (1568-1622) son los dos ejemplos más relevantes en el arte de la emblemática alquímica, pues ambos crearon muchos emblemas mediante ese metalenguaje alquímico que rompe cualquier barrera idiomática y que por lo tanto porta toda la fuerza de transmisión de un mensaje directo al alma de cualquier persona que penetre en su simbólica.

La “emblemática alquímica”, como forma de lenguaje, despierta la inteligencia y muestra, a través de la analogía, las ideas-fuerza y los arquetipos que operan en nuestra conciencia del mismo modo que lo hacen en los metales, minerales, las plantas o los animales. 

Es por ello que la emblemática alquímica forma parte del proceso de la iniciación para quienes están realizando un viaje interior y han penetrado, por propia decisión, en la caverna-matriz de su corazón con la resuelta intención de engendrarse a sí mismos.

Por consiguiente, la ciencia en la que se basan los emblemas alquímicos es, para quienes desean fervientemente conocer la naturaleza de su propia alma y buscan la verdad de su ser, un medio que les permite gozar de una perspectiva del mundo amplificada por elevación, lo cual puede ser equiparado, efectivamente, a un “nuevo nacimiento”, pues no otra cosa es la iniciación a los misterios, sino la oportunidad de encontrar una manera, casi mágica, de descubrir el mundo a través de los  símbolos, que serán la guía y el modelo que se reflejará en nuestro pensamiento y en las acciones y hechos de nuestra vida cotidiana.

La enseñanza del emblema de Alciato que hemos seleccionado para recrearlo en nuestro Teatro Hermético de la Memoria, se expresa a través de la naturaleza de una palmera fénix (Phoenix), árbol que escogió Federico González para representarse a sí mismo, como él lo dice al inicio, en el frontispicio de este texto. 

En este emblema de Alciato, vemos que a la rama de una palmera permanece agarrado un personaje que, por efecto de la reacción de la palma a su propia naturaleza: dureza, fuerza y elasticidad, y al peso y perseverancia del personaje que resiste asido a ella, es naturalmente elevado. La interpretación de este emblema hace de la palmera-phoenix, un símbolo de la propia Tradición sapiencial, capaz de elevar al ser humano que persevera y se aferra a ella para desentrañar su simbólica con el propósito de alcanzar sus propios estados superiores. Pues, como es sabido, conocer es ser. Mª Ángeles Díaz

Ilustración del emblema de Alciato."Serie Teatro Hermético de la Memoria" Nº 69

Imagen del Frontispicio fb. Federico González Phoenix de Barcelona 

lunes, 9 de febrero de 2026

ROSACRUCES Y MASONES, ACTORES DEL TEATRO DE LA MEMORIA. Nuria Gilbernat


ROSACRUCES Y MASONES, ACTORES DE UNA UTOPÍA
Nuria Gilbernat

La intrépida investigadora inglesa Francés A. Yates cuenta en su libro El Arte de la Memoria que Ben Jonson, un dramaturgo y actor inglés, al parecer envidioso de Shakespeare, escribió una sátira en la que contaba que los rosacruces son actores interpretando papeles. Y, ciertamente, así es, los rosacruces son actores, pero no impostores  interpretando un papel que nada tienen que ver con ellos. Esto es claro para Johann Valentín Andrae, el creador de los Manifiestos Rosa Cruces, pues bien sabía él que el mito Rosacruz es una representación íntima, veraz, una filosofía de vida inaccesible a la comprensión de la mayoría de los que solo participan de esa ficción como espectadores y no penetran en la escena porque no han traspasado el umbral de su metalenguaje. 

Sin duda, Ben Jonson pertenece a esa clase de personas que sin conocer el sentido simbólico y sagrado de ciertos ritos y símbolos, como los que practican los masones en sus logias, simplemente se acercan a ellos para luego mofarse de todo lo que ven y oyen, dando a entender luego, al escribir o hablar de ello, que conocen sus secretos, cuando estos secretos son totalmente inaccesibles a través de la vista o el oído, ya que solo penetran en el iniciado a través de su espíritu y su intelecto. Y lo mismo que decimos de Ben Jonson, decimos de Leo Taxi, calumniador bien conocido de los masones, como Aristófanes lo es para los socráticos.

Para el rosacruz, igual que para el masón, esa teatralidad en sus ceremonias, atuendos y parlamentos, es un rito sagrado, un acto comprendido, que le pone en contacto con otros niveles de la realidad, de sí mismo y del mundo. Es en ese papel de sentirse en armonía con lo esencial y trascendente de su alma donde está su sentir más auténtico y donde descubre que lo verdaderamente banal se halla en los  papeles con los que debe desenvolverse en el mundo moderno: padre de, hijo de, de profesión tal, ciudadano de tal o cual estado... ¿Qué es todo eso? - se pregunta entonces el personaje -, ¿podrá salirse de todos esos papeles y descubrir quien es su verdadero yo, su sí mismo?

Los Manifiestos Rosacruz describen un escenario utópico y mental compartido a lo largo del tiempo con una cadena áurea de pensamiento que los han experimentado y los ha proyectado hacia el futuro. Cualquier escuela de Conocimiento es una plataforma hacia la Sabiduría, y eso son los Manifiestos, una construcción escenográfica, un decorado, como el que hemos visto en las logias, y en sus decenas de cámaras. Y es sobre un teatro de la memoria, lleno de símbolos para recordar, para no olvidar lo aprendido, donde se encuentra el actor. Así lo recuerda Dante en La Divina Comedia por boca de Beatriz: "que no es suficiente aprender, sino retener lo comprendido". De eso va la memorización de los textos, no para recitarlos, ni declamarlos, "ni hacer como que se hace" sino para guardarlo, recrearlo, y mantenerlo en el archivo del alma. Nuria Gilbernat

*
*     *

* Imagen: Vista de la Gran Logia Operativa Latina y Americana, sede en los vv:. de Barcelona, de la serie Teatro Hermético de la Memoria. de MAD.

* Para saber más sobre esta Gran Logia ver: Papeles de la Masonería. Documento de la Gran Logia Operativa Latina y Americana.

* La Masonería en la obra de Federico González, de Francisco Ariza

lunes, 2 de febrero de 2026

El TEATRO INICIATICO DE FEDERICO GONZÁLEZ FRÍAS. Augusto Vásquez

Gran Teatro del Liceo antes del incendio. Oleo sobre lienzo, escuela española


El TEATRO INICIATICO DE FEDERICO GONZÁLEZ FRÍAS

Augusto Vásquez 

He estado revisando y reflexionando en torno al material que dejó Federico González en relación con el teatro, y me ha llamado profundamente la atención el aura que se genera a través de las interpretaciones. En este contexto, me pregunto ¿Qué sentido y qué función cumple el teatro en el camino del iniciado?

En esta materia nos adentramos en uno de los pilares fundamentales que nos presenta Federico: el Teatro Representativo, entendido en estos casos como una cosmogonía cultural que busca introducirnos en el metalenguaje simbólico del camino hacia el Ser. En este contexto, el teatro se manifiesta de manera interpretativa, donde el centro, el espectador y el actor son influenciados por símbolos en movimiento, encarnados en una realidad temporal que permite conectar con los principios contenidos en el lenguaje interpretativo de una obra. En especial, las obras de Federico buscan que todos puedan recordar y realizar la anamnesis platónica.

En Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha, y concretamente en el acápite titulado «Literatura» (Módulo I), podemos leer lo siguiente:

«Ya hemos observado que los orígenes de la cultura son sagrados. Esto es particularmente notorio en las artes, ya que tanto la danza, como el teatro, la música y la plástica, se remontan a los comienzos míticos y rituales del hombre, y ha sido siempre una deidad la reveladora y patrocinadora de estas disciplinas. (…) Crear es repetir y reproducir la situación de la Creación original. La literatura no escapa a ese principio, y las grandes obras en verso y en prosa son aquellas que despiertan y hacen presentir la inquietud y el deslumbramiento del Conocimiento».

Hemos querido rescatar esta cita, que surgió en una conversación con Francisco Ariza, para tomarla como ejemplo de cómo se manifiesta esta interacción en el teatro. Del mismo modo, en la música y en la danza existen registros de partituras donde la interacción interna del peregrino y la interpretación, a un nivel ritualístico, permiten que, a través de la ejecución, la danza y la música, los peregrinos entren en un espacio–tiempo en el cual se colman de gracia y regresan al punto de partida de su peregrinaje transformados interiormente.

Esto queda registrado incluso en la propia letra musical, que en algunos casos no logra conservarse en su totalidad. No obstante, un ejemplo significativo es Stella Splendens, una canción medieval recogida en el manuscrito Llibre Vermell de Montserrat, que testimonia esta dimensión ritual, simbólica y transformadora de la música y la interpretación en el marco de la experiencia sagrada.

Gracias a las publicaciones del Coro de Cámara "Gaudia Música" podemos encontrar  la letra en latín y su traducción que nos permitirá ahondar y entender la finalidad de la música en la interpretación.

 

Letra (latín):

Stella splendens in monte

ut solis radium miraculis

serrato exaudi populum.

Concurrunt universi gaudentes populi

divites et egeni grandes et parvuli

Ipsum ingrediuntur ut cernunt oculi

et inde revertuntur gracijis repleti.


Traducción: 

Estrella resplandeciente sobre la montaña,

como un rayo del sol

milagrosamente serrado,

oye a tu pueblo.

De todas partes se reunen

tus alegres peregrinos,

ricos y pobres,

grandes y pequeños.

A este mismo lugar acuden,

para que se iluminen sus ojos

y de aquí vuelven

llenos de gracia. 

Como podemos observar, en primer lugar, queremos agradecer esta traducción al Coro de la “Cámara”, ya que, gracias a ella, podemos explorar y aproximarnos a la forma en que se vivía la expresión real del peregrinaje hacia la mítica montaña de Montserrat. En dicho contexto, el peregrino era recibido con cantos litúrgicos que, al no tener un marco escénico visible, se presentaban como una experiencia total, cargada de cánticos que apelaban a las ideas, saturados de simbolismo en acción, en conjunción con la imponente presencia de la montaña de Montserrat, y acompañados de danza, cantos y banquetes.

Visto desde la perspectiva del teatro, podemos plantear hipotéticamente que el escenario era el propio espacio sagrado de la montaña de Montserrat, y que todos aquellos que participaban se convertían en intérpretes encargados de generar un espacio vivo para el encuentro del peregrino con la divinidad, con Dios.

En este caso, hemos querido dar este ejemplo a través de una canción ritual y mística, la cual servía como base para que, sin mayor esfuerzo, el peregrino lograra conectar con la sabiduría. De la misma forma, el teatro de Federico González Frías, desde nuestra propia experiencia, intenta impregnar en quienes asisten a sus obras la posibilidad de conectar con los principios divinos de un modo cotidiano y sencillo, pero al mismo tiempo elevado e iniciático. Esto se manifiesta en desarrollos teatrales como, por ejemplo, en su obra:  En el Útero del Cosmos (representada en 2013), donde, si bien el lenguaje es cotidiano, este va desplegando distintos niveles y perspectivas que ayudan a adentrarse en el lenguaje del símbolo y, en su máxima expresión, en el metalenguaje.

Así, quien logre encontrarse con las obras de teatro de Federico descubrirá libretos que guardan un profundo sentido sobre el desarrollo de la vida, el universo y los principios divinos, así como sobre el recorrido que todos transitamos como seres humanos, ofreciendo señales para desarrollarnos en un camino interior y vivir, verdaderamente, un peregrinaje iniciático.


 

domingo, 1 de febrero de 2026

EN EL ÚTERO DEL COSMOS. Teatro Hermético de la Memoria


"Del fondo de la galera del mago se han extraído este par de conejos que se reproducen indefinidamente ante nuestros ojos, con una velocidad que alarma en ciertas ocasiones como esta. Un bello par de animales, un prototipo de la multiplicidad que los aztecas veían en la luna. Muy blancos y tiernos y agradables, un poquito repugnantes, tal vez cegados por una fiebre activa, veloz, acaso imaginando que son hombres: intelectuales, científicos, sacerdotes, gobernantes o burócratas de alguna otra profesión espantosa, reclamando hipotéticos derechos, mientras se hallan en las manos pacientes del prestidigitador. Que está completamente sonriente y en otra cosa".

En el Útero del Cosmos. Federico González Frías

Imagen de la serie Teatro Hermético de la Memoria


https://teatrodelamemoriacaliope.blogspot.com/2026/01/el-teatro-de-la-memoria-de-federico.html

ARTEMIS EN EL TEATRO DE CALÍMACO. Mª Ángeles Díaz

                          Cuenta Calímaco, el gran poeta latino, que Artemis, si bien nació con nació con grandes   dones naturales, siendo ...